EL MAGO EXTRAORDINARIO
- Nicole Kerr - 6to Grado A
- 8 abr 2017
- 2 min de lectura

Había una vez un señor llamado Elías, que trabajaba como mago en el circo; a menudo, la gente se burlaba de él.
Un día, Elías fue a la playa a dar un paseo. Al caminar por ella, se topó con una cueva, la cual decidió explorar. En el lugar habían muchas rocas. En su aventura, Elías se tropezó y encontró algo que le cambiaría la vida, – ¡es un libro de hechizos! –, exclamó sorprendido.
El libro no tenía dueño y, después de leerlo, Elías se lo llevó a su casa; estaba ansioso por poner en práctica los hechizos que había aprendido.
Él se dio cuenta de que todos los encantamientos del libro eran mucho más complicados y asombrosos que las ilusiones que él ya conocía.
Cuando regreso al circo y era su turno de actuar, todos se llevaron una gran sorpresa; sus trucos eran mejores y, en lugar de burlas, recibió aplausos. Esto lo lleno de orgullo.
Algunos espectadores que iban frecuentemente empezaron a dudar y a preguntarse por qué Elías había mejorado tan súbitamente, así que comenzaron a investigar. Ellos se dieron cuenta de que él tenía un libro de hechizos que no le pertenecía y decidieron ir a quemarlo. Elías estaba cerca y logró interceptar a los muchachos justo antes de que arrojaran el libro al fuego.
– ¡No lo hagan!, podrían liberar a un ser espeluznante –, dijo Elías, pero no le hicieron caso.
El libro se prendió en fuego y de él empezó a salir una serie de monstruos. Los jóvenes se lamentaban mucho por no haber escuchado al mago.
– Ahora lo importante es ese libro –, dijo el mago, –pero no recuerdo mucho los hechizos –, aclaró.
¡El caos crecía minuto a minuto!
Elías intentaba recordar los hechizos de restauración y, después de varios intentos, logró decir las palabras mágicas correctas y todo volvió a la normalidad, aunque el libro ya estaba carbonizado.
¡Todos celebraron!
Al descubrirse su secreto, el mago pensó que sería su ruina. No obstante, cuando regreso al circo, todo el público lo ovacionó y comenzaron a llamarlo “el mago extraordinario”, ya que había salvado la ciudad de unos monstruos malvados. Sin duda, esto le subió el ánimo; ahora todo el mundo lo vería como un héroe.
Se volvió el mago favorito de los niños e, incluso, comenzó a dar sus propios espectáculos. Abrió su escuela de magia para que otros aprendieran los hechizos que él conocía y que había inventado.
Elías fue el primero de una dinastía de magos fundada con la intención de proteger el mundo.
FIN























Comentarios