LA GUERRERA MUSICAL
- Cristal Martínez - 6to Grado
- 8 abr 2017
- 2 min de lectura

Había una vez una niña llamada María que le encantaba luchar y que era muy buena para la música. Su arma favorita era el arco y su instrumento predilecto era la guitarra.
Un día, la niña intentaba una nueva tonada, pero no le salía bien. Después de mucho practicar, se rindió. El espíritu de la Música la escuchó y, una noche mientras dormía, la transportó a un mundo especial, en el que ¡todo era música!
Allí se encontró con las madres notas llamadas: Re, Mi, Fa, Sol, La, Si y las gemelas Do; todas eran hermanas y se amaban mucho; pero, un día, una de ellas se metió en problemas con el reino vecino, La Ciudad del Ruido (en este todos gritaban sin control, no escuchaban a nadie). Existía una ley que impedía que los ciudadanos de un reino entraran en el otro; su quebrantamiento era una declaración de guerra, la cual debía empezar exactamente cuatro días después de la afrenta.
Todo esto se lo contaron a la niña porque querían que luchara con ellos, ya que la joven era especial. También le dijeron que el collar que llevaba puesto era mágico; la niña se sorprendió porque su mamá se lo había heredado al morir, pero nunca le dijo nada de su gran poder.
Al principio, la niña no creía lo que escuchaba, pero las madres notas la llevaron a un lugar donde se encontraba toda la historia del preciado collar. La leyenda decía que la persona que lo tuviera sería poderosa, tendría el don de proteger al reino y a sus habitantes, así que la niña aceptó.
Al día siguiente, la niña empezó su primera práctica, la arquería. Ella siempre había querido usar su arco y se emocionó, pero era más difícil de lo que pensaba; se tomó tres días para lograr manejarlo a la perfección.
Cuando su entrenamiento terminó, las madres notas la llamaron y le encomendaron una nueva misión, que consistía en utilizar su collar mágico para proteger al pueblo; no era fácil, pero la niña practicó hasta que lo logró; todos celebraron el éxito de la misión.
Ella se sintió muy feliz y, a su vez, un poco triste porque al día siguiente era la guerra, pero confiaba en que su collar la iba a proteger del otro pueblo, así que, al final de la fiesta, se fue a descansar.
Al amanecer, la niña estaba lista para la guerra. Las madres notas llevaron al pueblo a la arena celestial para la batalla. La pequeña sacó su arco y el escudo, y empezó la guerra. Después de varias horas, lograron ganar gracias a la niña y a su agilidad.
Finalmente, María tenía que tomar una decisión muy difícil, quedarse en el mundo de la música o regresar al real. Luego de meditarlo, opta por lo primero.
En agradecimiento, las ocho notas madres le hicieron un portal para que, cuando quisiera, pudiera visitar a sus familiares y amigos en el mundo real.
Y así empezó una nueva era de paz en el reino musical.
FIN























Comentarios